marnuj

Año 2 | No. 10 | 2015.

| El Pulmón del Diablo

Hay  una nueva droga llamada el pulmón del diablo, la droga más potente conocida hasta la fecha. Según las noticias hay varias formas de ingerirla y  pueden causar efectos intensos, con la diferencia que esta nueva sustancia (según), no genera adicción…

Ilustra. Yurex Omazkin | Diciembre 2015


El PULMÓN DEL DIABLO

Ninguna droga en este mundo
Te salvara de ti misma.

Marilyn Manson/Coma white

“Sólo la increíble sensación de bienestar; la realidad se aleja y da paso a colores, olores y sensaciones nuevas, un ritual milenario que se transforma con el tiempo, pero que indudablemente eleva el espíritu del hombre”.
Transmisión mundial De televisora Tv-ojo.

El Pulmón Del Diablo, es un súper viaje, sientes como te vibra en todo el cuerpo y te hace explotar al máximo todas las sensaciones, lo sientes como inicia desde la punta de la cabeza, como un giro extraño que va creciendo y llega hasta tus pies, que sube y  baja miles de veces. Hace que la piel se te erice, los ojos se te pongan en blanco y quedes perdido en un éxtasis total por aproximadamente 10 segundos, muchos se quedan en el viaje; los efectos pueden variar, o te enojas o te deprimes, eso dura aproximadamente 1 hora, cuando termina la sensación duermes y comes, después ya quieres más y más...

Un ritual milenario que se transforma con el tiempo, sus propias palabras, daban aviso a lo que se avecinaba. Toda la gente  que ingiere esta sustancia, se vuelve sumamente adicta en cuestión de días. Incluso yo.

Toda la gente que consume este narcótico, entra en un estado de letargo, y olvida todo lo que pasa y hacen.
Excepto yo.

Yo puedo recordar todo lo que veo y escucho. Lo que toco y pruebo.

La mayoría de la gente que consume Pulmón del Diablo, entra en un estado de enfado, ira excesiva y agresión, llegando a haber casos de asesinatos. La otra minoría genera conflictos existenciales y entra en un estado de depresión mayor, llegando a haber casos de suicidios.
Excepto yo.

Yo solo estoy tranquilo, en comunión total con el exterior y mi interior, mezclándolos y transformándolos en ideas nuevas, que se generan a cada palpitar.

Mucha de la gente que tiene en su sistema el veneno psicodélico que produce el Pulmón del Diablo, solo puede crear e imaginar escenas violentas, actos agresivos y acciones lastimosas, la otra minoría solo piensa en cómo hacerse daño o  en el suicidio.
Excepto yo.

Yo solo puedo imaginar y ver música en todas partes. En cada rincón y lugar; una variedad total de ecos y estruendos volviéndose nítidos sonidos.

Chirridos y bullicios volviéndose rítmicas melodías, que solo podrían escuchar los ángeles, yo solo voy armando poco a poco lo que percibo.
Notas, tonos, sinfonías.

Pues... cómo el loto, poseo la habilidad de producir flores y frutos simultáneamente.

Toda la gente adicta al Pulmón del Diablo acaba mal, con daños en el sistema nervioso, cerebro, corazón y pulmones.
Incluso yo.

Toda la gente  que ingiere esta sustancia, termina en un centro de rehabilitación para drogadictos. Las farmacias llevan un control de consumo, y no importándoles que sea excesivo, te lo venden, pero inmediatamente lo reportan a las autoridades, eres detenido y sometido al examen antidoping, el 65% de la población dará positivo y serás trasladado a desintoxicación.
Incluso yo.


Todas las personas que han consumido el Pulmón del Diablo son llevados a terapia de desintoxicación, electrochoque y demás procesos para generar el olvido, ya que la adicción es sumamente alta. Son reintegradas a la sociedad con trabajos de acuerdo a sus capacidades.
Incluso yo.

Todas las personas en rehabilitación se vuelven totalmente controlables, son sometidos a un sistema y control ejercido por la compañía que los haya contratado, borregos y borregos en serie, como si hubieran creado esto para limpiar la sociedad, el mundo es el mismo para todos, trabajo-casa, casa-trabajo, suprimen tus gustos y aficiones y el Pulmón del Diablo desaparece por completo.
Excepto para mí.

Para mi aún lo consiguen ilegalmente de vez en cuando.


Todas las personas que no pueden ser desintoxicadas (reincidentes), son llevadas a la corte para valorar su peligro ante la sociedad (depende del grado de adicción). Del 100% de los llevados a tratamiento, el 73% será consignado a una penitenciaría, el otro 27% es sentenciado a muerte.
Incluso yo.

Hoy a las 12 horas es mi ejecución en la silla eléctrica.